CÓDIGO PENAL, RELIGIÓN Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN

CÓDIGO PENAL, RELIGIÓN Y LIBETAD DE EXPRESIÓN

 

Nuestro código penal, en su artículo 524 tipifica como delito el que en templo, lugar destinado al culto o en ceremonias religiosas ejecutare actos de profanación en ofensa de los sentimientos religiosos legalmente tutelados y en el artículo 525 establece que incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen también públicamente, a quienes los profesan o practican.

 

No entiendo por qué lo que hicieron Rita Maestre, Abel Azcona o Dolors Miquel  se considera por algunos, libertad de expresión.

 

En mi opinión la libertad de expresión se expresa y se responde con libertad de expresión en un debate pacífico.  Pero cuando una expresión resulta gratuita, carece de justificación, o se efectúa en un contexto en el que predomina la intención de dañar, de burlar o de ridiculizar, es evidente que nos alejamos de lo que sería un debate pacífico para situarnos claramente en un ámbito lesivo.